"Fuimos atendidos por Manuel y Joaquín. Ambos camareros fueron amables, pacientes e intentaron comunicarse con nosotros para ayudarnos a elegir lo que queríamos del menú. ¡El ambiente era tan tranquilo y acogedor, incluso a pesar de estar ocupados, fueron muy atentos! ¡Ahora hablemos de la comida! Las chuletas de cordero tenían un sabor limpio pero jugoso. Sinceramente, estoy muy feliz de haber parado aquí. ¡La porción también era generosa! Mi esposo pidió el chorizo y quedó extremadamente satisfecho con su pedido también. Por último, la ensalada de frutas que nos dieron tenía un sabor único. ¡Experiencia inolvidable!"