"Masía excesivamente informal. Al llegar no nos atendía nadie y un señor comiendo sin camiseta nos ha dicho que tiráramos para dentro. Hemos comido en un porche, con mesas largas corridas y nos han sentado sin limpiar las mesas ni nada, con las migas de los de antes, tapete de plástico, todo barante guarro. Camareros con las manos sucias de tierra, no les iba el datáfono, el camarero aparecía cada 15 min. El menú de 40€ nos ha parecido excesivo y hemos elegido carta. No me gasto ese dinero en un sitio así de entrada ni de coña. Sin embargo la comida es casera, de su propio huerto y ganado. Tradicional. Exquisita. Lo mismo con un poco más de higiene, un mantel y un poco de orden, sería de 10. Tal como está no pasa del 6. Me he sentido incómodo en algún momento. En estas condiciones no deberían pedir más de 25€ por un menú."