"El restaurante es muy bonito, seguramente uno de los locales más cuidados y mejor decorados de La Santa, con vistas y terraza a pie de mar. El personal del restaurante nos llamó poderosamente la atención, todos chicos jóvenes, con poca experiencia, pero muy serviciales. Me gustó este detalle del bar, quizás una forma de integración en la sociedad de estos chicos jóvenes. La comida era de calidad pero no estaba del todo bien acabada. Pedimos croquetas, pensando que eran de jamón, pero resultaron ser de pescado, sin habernos avisado previamente, a nuestros hijos no les gustaron. Las patatas con huevo frito y jamón estaban bien, pero lo peor de todo fue el pescado del día, bocinegro, muy bien preparado pero algo pasado de punto. El acompañamiento estaba bien. En total pagamos unos 90€ para dos adultos y dos niños, sin postre y con refrescos, agua y cerveza. En comparación con restaurantes similares de la isla, la relación calidad/precio era algo cara."