"Cuando llegamos a la pizzería, nos dimos cuenta de que era solo para domicilio. Al hablar con mi marido sobre la necesidad de comer en la calle, ya que estábamos de viaje, la dueña, muy amable, nos dijo que nos prepararía una mesa y que allí podríamos comer. Fue un lujo, espectacular. Las pizzas, hechas por ella, estaban buenísimas. Pedimos una pizza Cuco, una de tres quesos, una ensalada de la casa, bebidas y helados; todo estaba delicioso, y la ensalada era espectacular, con música de fondo. Fue todo un lujo estar los dos solos, porque íbamos de paso; de lo contrario, repetiría cada vez que pasara. Es una persona muy buena, atenta y amable. Te deseo mucha suerte. Besos de una jerezana."