"Éramos un grupo de nueve, el sábado 9 de marzo. Y fue la ultima noche de despedida de soltero de mi amigo Guillaume. Tenía grandes expectativas de este restaurante y la verdad es que no me decepcionó. El ambiente es familial y la comida casera. Probamos muchas cosas (las albóndigas, croquetas, hamburguesas , no he visto a nadie quejarse de su plato. El flechazo fue la cecina de León de donde son originarias las famosísimas hermanas Fernandez. Pedí una para mí y me encantó. También quería resaltar las croquetas de berenjena y las de jamón. No quedaron 1 minuto en la mesa. Un solo punto negativo: la calidad de la sangría. Me temo que no sea casera. O igual no fue de mi agrado. Es un detallito. Pude conversar con una de las hermanas cuyo nombre se ma ha escapado (berta? Beatriz ? Bibiana? que es un encanto de mujer, que lleva más de 15 años trabajando aquí en Barcelona lejos de su tierra con su eterna sonrisa. Gracias por acogernos también. Volveré. Rémi"