"Fuimos a cenar para San Valentín y puedo asegurar que superó todas nuestras expectativas. El lugar muy acogedor y con un ambiente relajado. Había música en directo para acompañar la velada. El menú fue copioso y muy sabroso. Estaba todo riquísimo pero destacaría sin duda por el contraste de sabores el rodaballo con risotto de remolacha, queso azul y peras asadas... simplemente delicioso. El meloso de ternera con puré de boniato, chalotas y castañas era de otro mundo.... de lo mejor que me he comido en mucho tiempo. Lástima que estos platos no estén en carta aunque aún y así y tras esta maravillosa experiencia, volveremos otro día para degustar otros platos de la carta. El servicio y atención de los camareros, de 10! Gracias a David, quien fue nuestro camarero durante el servicio y al resto del equipo por esta fantástica noche!"