"Es un restaurante ubicado en un edificio con múltiples ventanales y está al borde de la ría, con unas vistas fantásticas. Es elegante y tiene manteles blancos. La comida es rica y el producto es de calidad. Por lo que comí, los chipirones en su tinta estaban sosos, les faltaba un toque de sal. El servicio carece de un maitre que los dirija; Fueron sin orden, llegaron tarde y se les olvidó traerme el postre; Si, luego lo reclamé y no me cobraron"