"¡Qué agradable sorpresa! Nos complace encontrar este rincón, algo escondido, muy bien decorado, con mucha personalidad y humor. La comida es excelente y la atención exquisita. La simpatía, el afecto y la pasión con la que preparan todo hacen que los platos, que son tan buenos, se conviertan en una experiencia increíble. Si pudiera, me gustaría dar más estrellas, porque es uno de esos pocos lugares que merecen un extra en la puntuación; cinco estrellas se quedan cortas. La reserva está muy bien organizada, por cierto. Atienden a los clientes de manera perfecta, con una sincronización digna de mención; los platos siempre se sirven calientes, recién salidos de la cocina. La bebida se ofrece desde que entras por la puerta (una refrescante y suave cerveza alemana, deliciosa y en diferentes tamaños, típicamente alemanes). En resumen, fue una cena fantástica. ¡Felicitaciones por el gran trabajo! Muchas gracias, ¡volveremos pronto!"