"una experiencia inolvidable y sensible. como dice fernando, arte efímero, que desaparece después de explotar sus sentidos, pero la memoria permanece para la eternidad. Sin embargo, tengo que comenzar elogiando su magnífico servicio; atento, servicial sin ser ponderado, con marcha constante y sin tiempos muertos, sin agonía y saber cómo ser; las explicaciones necesarias pero los júbilos. Fantástico. En cuanto al aspecto culinario, ¿qué quieres que te diga? más de mar que de tierra como corresponde a esta zona; imposible recordar todo pero mencionar, esas kokotxas a la brasa con ajo y sombrero de regalo de nuestro jabalí o ese increíble carpaccio de cigala con caviar; la afamada lasaña frío de anchoas en sopa de tomate natural pero más allá, la enorme sorpresa del ajo de trufa con estrango verde que transporta a la toubaña fernando se preocupa y está por encima de los pequeños detalles y sale a preocuparse por tu felicidad, te insto a darte cualquier explicación que necesites, en una larga amabilidad. no es comida; es una experiencia inolvidable. valen cada euro que piden. arte culinario sobre un antiguo espacio dedicado a otra clase de arte afortunadamente protegido; pero que descubrirás cuando vayas."